Разработка платного шаблона Joomla

Brasil sería la oportunidad del sector textilero

Brasil sería la oportunidad del sector textilero

En enero entra en vigencia el acuerdo con este país que reduce de 30 a 0 % los aranceles para confecciones y textiles. Un cambio que se da en medio de una difícil situación para el sector.

Más de 60.000 empleos perdidos, caída en las ventas y el cierre de la icónica cadena de almacenes Tía son algunas de los sucesos con los que el sector textil y de confección recordará el 2017. Desde temprano en el año, los dirigentes gremiales identificaron el problema: el contrabando. Aseguran que, si bien han aumentado los controles, siguen siendo insuficientes y el mercado colombiano se encuentra inundado de prendas ilegales con las cuales la industria colombiana no puede competir por sus bajos precios. Sin embargo, la solución tal vez podría encontrarse en el exterior, en un país vecino. (Lea Confeccionistas colombianos perderían la Navidad)

El presidente del Instituto para la Exportación y la Moda (Inexmoda), Carlos Eduardo Botero, explicó que “con la modernización del acuerdo con Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), los textiles y confecciones colombianas que se exporten a Brasil pasarán de pagar 30 % a cero arancel. Si bien en el país carioca hay una fuerte producción, creemos que este mercado es lo suficientemente grande para que los productos colombianos se hagan paso”.

Agrega que “hay oportunidades interesantes para los hilos. Creemos que empresas como Enka pueden ver una buena oportunidad en esta coyuntura. Otro de los beneficiados sería el Grupo Éxito, pues, debido a que compró las operaciones del Grupo Pan de Azúcar, puede fortalecer el canal de distribución de sus confecciones”.

Precisamente esta será una de las principales apuestas durante la feria Colombiatex, que se desarrollará en Medellín entre el 23 y el 25 de enero de 2018. Brasil será uno de los países invitados, pues se espera que los empresarios del sector textil y de confección puedan concretar mejores oportunidades comerciales gracias a que para ese entonces estos productos no pagarán aranceles. Debido a esto se espera que el evento termine con expectativas de negocios de más de $300.000 millones.

Sin embargo, para Jorge Duque, miembro de la junta directiva de la Cámara Colombiana de la Confección, “si bien por la modernización del acuerdo con Mercosur vemos a Brasil como un mercado interesante, al igual que a Argentina, nos preocupa la otra dirección del flujo comercial. De nuestro vecino (Brasil) el temor que tenemos es que nos inunde con demasiado producto que tenga salvaguardas que le permitan ingresar a un muy bajo precio. Y en el caso del país gaucho se ha estimado que hay cerca de 5.000 talleres de confección clandestinos, sólo en Buenos Aires”.

De esta manera, Duque señala que “si bien las exportaciones son una parte clave que el Gobierno tiene que estimular para reactivar el sector, también pedimos que analice con cuidado los productos que nos pueden llegar. En este momento nadie puede predecir el resultado del acuerdo, si nos beneficiaremos o si terminaremos peor”.

En efecto, la llegada de más prendas a precios con los que la industria local no pueda competir podría ser catastrófico. El contrabando ha golpeado tanto al sector que incluso en algunos almacenes de Bogotá afirman que no se verán beneficiados de las ventas de Navidad.

Por ejemplo, Yansen Estupiñán, gerente del Gran San, el principal almacén de ropa de San Victorino en Bogotá, ya había explicado en El Espectador que desde “la llegada de los ciudadanos chinos este problema se ha multiplicado por 100, trayendo mercancía sumamente barata que estaba quebrando a los demás establecimientos. Llegamos al punto de que casi el 50 % de los comerciantes de la zona se han visto afectados, pues no tienen cómo competir con esos precios (y baja calidad)”.

Es claro que hay muchos intereses detrás de este negocio: de acuerdo con la firma Raddar, en el sector textil y de confección las compras de los hogares alcanzaron en septiembre de 2017 los $1,12 billones, siendo $22.649 el gasto per cápita de los colombianos.

Así están las cosas: si bien no se alcanzaron a recuperar las pérdidas que se generaron en el 2017 dentro del sector textil y de confección, desde temprano en 2018 existen oportunidades para que esta actividad reactive su producción. Ya sea con Colombiatex o con las oportunidades comerciales como la modernización del acuerdo con Mercosur, las esperanzas de miles de colombianos, principalmente madres cabeza de familia, dependen de que esta industria se recupere.

El Espectador

NOTAS DE INTERÉS

CALENDARIO DE EVENTOS

NORMATIVAS